Aneurismas y ACV.

CEPROFIT CAPACITACIONES

A diferencia del manejo a mediano y largo plazo, que se centra en el control de los factores de riesgo, manejo de patología concomitante y rehabilitación, el manejo agudo tiene objetivos diferentes: minimizar el daño cerebral y tratar las complicaciones médicas.
El tratamiento agudo del ACV está dirigido fundamentalmente a salvar la penumbra isquémica, que inicialmente puede representar hasta el 90% del tejido comprometido y es responsable de gran parte de los síntomas que afectan al paciente.
Este tejido no tiene actividad eléctrica y no es funcional, pero es posible rescatarlo si se restituye el flujo sanguíneo dentro de cierto lapso de tiempo.
La penumbra se reduce minuto a minuto, dando paso a un infarto cerebral consolidado e irreversible: este proceso sólo se puede detener si la intervención temprana es oportuna y adecuada.
Ésta se basa en tres principios básicos: abrir el vaso ocluido, aumentar el flujo colateral, y evitar la éxito-toxicidad.
El accidente cerebrovascular (ACV) constituye la segunda causa específica de muerte en nuestro país, siendo el ACV isquémico el subtipo más frecuente (69% del total). En Chile, la incidencia del infarto cerebral se estima en 87,3/100.000 habitantes, aumentando progresivamente con la edad, llegando a 762,5/100.000 en personas mayores a 85 años. Esto quiere decir que en Chile con una población estimada de 16 millones de habitantes, se debería esperar un total de 14.000 infartos cerebrales cada año, cifra que debería ir en aumento por el consiguiente envejecimiento de nuestra población.
En la actualidad, los profesionales de la salud que se desempeñan en unidades clínicas donde se atiende a este tipo de pacientes, tienen diferentes grados de experiencia clínica y su formación en el tema ha sido obtenida por diferentes caminos, formales e informales.
De esta forma, se requiere de un programa de formación que permita la actualización, homologación y perfeccionamiento a lo largo del país, disminuyendo los desplazamientos desde regiones para estos efectos.
Al finalizar el curso el participante comprenderá de manera global la atención de pacientes con aneurismas y/o acv en el paciente adulto y pediátrico, además podrá identificar los factores que favorecen las apariciones de estos cuadros y realizar las derivaciones correspondientes para salvaguardar la integridad de los pacientes.